
Cuernavaca, Morelos.- El obispo Ramón Castro Castro presidió este Jueves Santo la tradicional Misa Crismal en la Catedral de la Asunción de María, una de las celebraciones más significativas del año litúrgico católico.
En esta eucaristía, el prelado consagró el Santo Crisma y bendijo los Óleos de los Catecúmenos y de los Enfermos, que serán utilizados durante todo el año en la administración de los sacramentos en la Diócesis de Cuernavaca.La Misa Crismal es también un momento especial de comunión eclesial, en el que los sacerdotes de la diócesis renuevan sus promesas sacerdotales y reafirman su unión con el obispo y entre ellos.
Durante la celebración se hizo patente la fraternidad sacerdotal y la unidad de la Iglesia particular en torno a su pastor.El obispo Ramón Castro Castro recordó a los presbíteros que el Santo Crisma simboliza la plenitud del sacerdocio que reside en el obispo y expresó que esta unidad debe traducirse en un servicio generoso y comprometido en favor de todo el pueblo fiel de la diócesis.¿Qué son los Santos Óleos?
- Santo Crisma: Mezcla de aceite de oliva y bálsamo perfumado, consagrado por el obispo. Se utiliza en los sacramentos del Bautismo, la Confirmación, y en la Ordenación de sacerdotes y obispos.
- Óleo de los Catecúmenos: Empleado en la preparación inmediata al Bautismo, para fortalecer al candidato en su lucha contra el mal.
- Óleo de los Enfermos: Bendecido para el sacramento de la Unción de los Enfermos, con el fin de otorgar fortaleza espiritual y, si Dios lo quiere, también física a quienes padecen enfermedad.
La Misa Crismal, que se celebra tradicionalmente el Jueves Santo por la mañana, es una de las expresiones más profundas de la vida sacramental y de la comunión presbiteral en cada diócesis.
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