
Cuernavaca, Morelos. — Vecinos del fraccionamiento Tabachines lanzaron un llamado de auxilio a las autoridades del Ayuntamiento de Cuernavaca para frenar lo que advierten un inminente ecocidio en uno de los últimos pulmones verdes de la zona.
La alarma se encendió hace unos días, cuando comenzaron trabajos de construcción en un predio recientemente vendido. El terreno alberga una importante cantidad de árboles frondosos, incluyendo especies de Tulipanes y Palmeras, cuya permanencia hoy pende de un hilo ante el avance de obras de construcción.
El propio Ayuntamiento de Cuernavaca se había comprometido públicamente a frenar la tala indiscriminada de árboles en la capital, reconociendo el grave daño climático y el aumento de temperaturas que sufre la ciudad. Sin embargo, la falta de supervisión ha provocado la tala de árboles en cada construcción de la capital y no quieren que ocurra lo mismo en este predio.

Los colonos exigieron la intervención inmediata de la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Municipio para que supervise la obra de manera urgente y garantice que ni un solo árbol sea cortado o mutilado.
Aunque el fraccionamiento Tabachines cuenta con un estricto reglamento interno, los residentes recordaron que ninguna constructora o particular está por encima de la ley. Toda obra de esta magnitud requiere obligatoriamente las licencias y autorizaciones ambientales de las autoridades municipales y estatales.
Los ciudadanos exigen que el municipio demuestre con acciones —y no solo con palabras— su compromiso con el medio ambiente antes de que sea demasiado tarde y se consume otra pérdida irreparable para el ecosistema de Cuernavaca. El tiempo corre y los árboles no pueden esperar.
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